- ¿Y qué me dices de Ella?
- ...Podría decir tantas cosas...
Se podría decir que tengo muchas virtudes, tantas como personas en mi vida. Esas virtudes no siempre están a la vista de todos los que me rodean. Ellos no creen que yo las tenga. Pero la realidad es así: tengo muchísimas virtudes. Ella es una de ellas. Bueno, en realidad Ella es mi gran virtud. Ella y alguna que otra más. Ella me da fuerzas todos los días para seguir en este bosque de, quizá, monstruos, me apoya en aquello que a mi me hace realmente dudar, no me juzga. Me quiere.
Quizá eso sea de lo más importante: Me quiere. Y yo la amo. Creo que esa virtud es mi vida. Sin Ella... creo que el mundo se tornaría un laberinto oscuro y vacío.
Realmente no imagino mi vida sin esa gran virtud.
Quizá eso sea de lo más importante: Me quiere. Y yo la amo. Creo que esa virtud es mi vida. Sin Ella... creo que el mundo se tornaría un laberinto oscuro y vacío.
Realmente no imagino mi vida sin esa gran virtud.
- Y.. ¿cuál es esa gran virtud? ¿Quién es Ella?
- Te diré que son muchas las personas en este mundo que la necesitan y están tristes por no tenerla.
- ¿A quién, a Ella o a la virud?
- No me has entendido. Mi gran virtud es Ella. Todos la necesitamos.
- ¿Y cómo se llama Ella... o tu virtud?
- Querido amigo... mi gran virtud se llama Familia.
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